Problema de la Agricultura en el Perú y El “Comercio Justo” como posible camino hacia su desarrollo.

El Perú es uno de los doce países considerados como megadiversos ya que se estima, posee entre 60 y 70% de la diversidad biológica; pero, lamentablemente esta se está deteriorando progresivamente, por el inadecuado manejo de los recursos naturales principalmente de carácter extractivo. Lo increíble es que, a pesar de contar con estas ingentes cantidades de recursos naturales, es uno de los países con mayores índices de desnutrición, pobreza y extrema pobreza

A pesar que lo anterior conlleva a ver a la agricultura como potencial actividad para el desarrollo humano, proporcionando seguridad alimentaria y nutricional, la actual situación de pobreza de la mayor parte de campesinos y pequeños productores agropecuarios, en gran parte como consecuencia del minifundio (Según MINAGRI el 85% de los agricultores tienen parcelas con menos de 10 hectáreas y esta cifra va en aumento), representando una deficiencia productiva, elevando los costos de transporte y limitando el acceso a tecnologías y/o técnicas  para un adecuado sistema productivo que les permita incrementar la calidad de sus productos y una regeneración estable de los recursos naturales con el fin de lograr una agricultura sostenible.

Una infraestructura vial inadecuada y la presencia de un sistema de comercialización con varios intermediarios, incrementa los costos de los productos causando un pago inadecuado y un tanto injusto, a los productores, para mantener una competitividad comercial. Geoffrey Cannock y Alberto Gonzales-Zúñiga en su libro “Economía Agraria”, identificaron la siguiente cadena de comercialización:

1.       El productor, quien normalmente mercadea un escaso volumen de producción, no están organizados para mercadear su producto puede enfrentarse a situaciones de monopsonio y oligopsonio.

2.       El acopiador, es el comerciante local.

3.       El transportista que actúa como rescatista.

4.       El mayorista, generalmente está especializado por producto.

5.       El distribuidor, reparte el producto a través de sus canales de minoristas.

6.       Los minoristas, están generalmente muy dispersos y tienen poca capacidad de negociación frente a los distribuidores y mayoristas, operan en los mercados públicos, de barrio y en las calles.

7.       El consumidor

Para superar estos problemas, además de implementar un sistema de comercio más eficiente, apuntando hacia la organización, el cooperativismo y una mejor gestión empresarial por parte de los productores, se debe trabajar en la innovación tecnológica, con el fin de mejorar los sistemas de riegos, control para la seguridad sanitaria y fitosanitaria, control de degradación del suelo, y demás factores inherentes a la práctica agraria. Esto para lograr el objetivo de proveer alimentos en cantidad y calidad necesarias para una seguridad alimentaria.

No obstante, la seguridad alimentaria no solo debe implicar la producción, sino también, una clara conciencia en los consumidores, sobre como alimentarse mejor. Para ello se debe fomentar políticas públicas de alimentación saludable que incluyan programas de educación alimentario-nutricional en escuelas, universidades, centros de trabajo y hogares, haciendo énfasis en las poblaciones más vulnerables y contando con el soporte de los servicios de salud en todo momento. Por ello, podemos visualizar que la seguridad alimentaria también parte de la conciencia del consumidor y lo invita a incentivar el desarrollo de una agricultura de calidad, convirtiéndolo en un ente más participativo e involucrado. Es aquí, donde nace el concepto de “comercio justo”

El comercio justo es una iniciativa promovida por varias ONGs, por la Organización de las Naciones Unidas y movimientos sociales y políticos, con el fin de crear canales comerciales innovadores, dentro de los cuales la relación entre productores y consumidores, se orienta al logro del desarrollo sustentable y sostenible de la oferta. Esta iniciativa, se orienta hacia el desarrollo integral, con sustentabilidad económica, social y ambiental, respetando la idiosincrasia de los pueblos, sus culturas, sus tradiciones y los derechos humanos básicos. Esto hace que el comercio justo pueda ser considerado una versión humanista del comercio libre, que al igual que este, es voluntario entre dos partes, y no tendría lugar si ambas partes no creyeran que iban a salir beneficiadas.

“Fairtrade” (Comercio Justo) es una certificación de producto creada en 2002 como un sello de garantía que ofrece al consumidor, seguridad acerca de los valores éticos del producto. Los productos que llevan el sello Fairtrade han sido producidos en condiciones de trabajo dignas y comprados a un precio justo que apoya el desarrollo sostenible de la organización productora, mejorando sus condiciones de vida y permitiéndoles hacer planes a futuro. Para los consumidores, Fairtrade es una manera eficaz de reducir la pobreza a través de sus compras diarias.

Es importante saber que “Fairtrade”, cuenta con dos conjuntos de criterios para reconocer los diferentes tipos de productores desfavorecidos. Un conjunto de criterios se aplica a los pequeños productores afiliados a cooperativas u otras organizaciones con una estructura democrática. El otro, se aplica a los trabajadores, cuyos empleadores pagan salarios decentes, garantizan el derecho a afiliarse a sindicatos, garantizan el cumplimiento de las normas de salud y seguridad y proporcionan una vivienda adecuada cuando proceda. Estos criterios también abarcan las condiciones comerciales, haciendo que los productos tengan un precio justo, que es el mínimo que debe pagarse a los productores para garantizar la cobertura de una producción sostenible y asegurar una estabilidad ante momentos en los que los precios en el mercado mundial decaigan.

Además, gracias a esta iniciativa, los productores reciben una cantidad de dinero adicional, la prima de Comercio Justo “Fairtrade”, para invertir en el desarrollo de sus comunidades, pretendiendo mejorar la situación social, económica y sus condiciones medioambientales. Esta prima generalmente es invertida en proyectos educativos, sanitarios, mejoras agrícolas o instalaciones de procesamiento para incrementar sus ingresos.

En todo el mundo los consumidores pueden comprar productos conforme a sus valores y principios. Al comprar productos “Fairtrade”, los consumidores apoyan a productores que luchan para mejorar sus vidas y protegiendo en todo momento el medio ambiente.

Luis Vásquez Ch.

Enlaces de interes:

http://www.comerciojusto.pe

http://www.fairtradetowns.org

http://www.oneaction.ch/en/projects/banyan-alliance-a-unique-chocolate-beyond-fair-trade